Infección oral por cándida (candidosis) en su hijo

La cándida es un tipo de hongo que se encuentra de forma natural en la piel y en la boca. Si la cándida se multiplica sin control, puede causar una infección en la boca llamada aftas. La candidosis es frecuente en los bebés y los niños. No se trata de un problema grave en los niños sanos.

¿Quiénes están en riesgo?

La candidosis es frecuente en los bebés y los niños pequeños. Algunos factores de riesgo para la candidosis infantil incluyen lo siguiente:

  • Muy bajo peso al nacer

  • Paso por el canal de parto cuando la madre tenía una infección por hongos

  • Uso de antibióticos

  • Uso de esteroides inhalados, por ejemplo para el asma

  • Uso frecuente del chupón (chupete)

  • Sistema inmunitario débil

Síntomas de la candidosis

Causa manchas de color blanco cremoso en la lengua o el interior de las mejillas. Pueden ser dolorosas y sangrar. Los bebés con candidosis suelen estar quisquillosos y podrían tener dificultades para alimentarse.

Tratamiento de la candidosis

Los bebés saludables que presenten candidosis oral leve posiblemente no requieran tratamiento. Los casos más graves quizás se traten con un medicamento antimicótico (contra los hongos) líquido. O se le pueden administrar los medicamentos en forma de caramelos o pastillas. Siga las instrucciones del proveedor para darle este medicamento a su hijo.

Las madres lactantes pueden presentar candidosis en los pezones. Si está amamantando, usted y su hijo recibirán tratamiento. Eso se hace para prevenir que se pasen la infección uno al otro.

El cuidado de su hijo en el hogar

Haga lo siguiente:

  • Lávese bien las manos con agua corriente limpia y jabón antes y después de atender a su hijo. Procure que su hijo se lave las manos a menudo.

  • Si su hijo usa chupón, hiérvalo por entre 5 y 10 minutos, al menos, una vez al día.

  • Lave bien los recipientes que se usan para beber con agua tibia y jabón después de cada uso.

  • Si su hijo usa corticoesteroides inhalados, procure que se enjuague la boca después de tomar la medicación. También consulte con el proveedor de atención médica de su hijo sobre el uso de un espaciador. Esto puede ayudar a reducir el riesgo de que tenga candidosis.

A menos que el proveedor de atención médica le indique lo contrario, es posible que su hijo pueda regresar a la escuela o la guardería.

Cuándo llamar al proveedor de atención médica

Llame de inmediato al proveedor de atención médica si al niño le sucede algo de lo siguiente:

  • Tiene fiebre (consulte el apartado “La fiebre y los niños”, a continuación).

  • Deja de comer o beber.

  • Tiene dolor que no desaparece o que empeora.

  • Tiene otros síntomas que empeoran.

  • Tiene candidosis repetidamente.

La fiebre y los niños

Use un termómetro digital para tomar la temperatura de su hijo. No use un termómetro de mercurio. Hay termómetros digitales de distintos tipos y para usos diferentes. Entre ellos, se encuentran los siguientes:

  • En el recto (rectal). En los niños de menos de 3 años, la temperatura rectal es la más precisa.

  • En la frente (lóbulo temporal). Sirve para niños de 3 meses en adelante. Si un niño de menos de 3 meses tiene signos de estar enfermo, este tipo de termómetro se puede usar para una primera medición. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura en el recto.

  • En el oído (timpánica). La temperatura en el oído es precisa a partir de los 6 meses de edad, no antes.

  • En la axila. Este es el método menos confiable, pero se puede usar para una primera medición a fin de revisar a un niño de cualquier edad que tiene signos de estar enfermo. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura en el recto.

  • En la boca (oral). No use el termómetro en la boca de su hijo hasta que tenga al menos 4 años.

Use el termómetro rectal con cuidado. Siga las instrucciones del fabricante del producto para usarlo adecuadamente. Colóquelo con cuidado. Etiquételo y asegúrese de no usarlo en la boca. Podría transmitir microbios de las heces. Si no se siente cómodo usando un termómetro rectal, pregunte al proveedor de atención médica qué otro tipo puede usar. Cuando hable con el proveedor de atención médica de la fiebre de su hijo, infórmele qué tipo de termómetro usó.

A continuación hay valores de referencia que lo ayudarán a saber si su hijo tiene fiebre. Es posible que el proveedor de atención médica de su hijo le dé valores diferentes. Siga las instrucciones específicas que le dé su proveedor.

Medición de temperatura en un bebé menor de 3 meses:

  • Primero, pregúntele al proveedor de atención médica de su hijo cómo debe tomarle la temperatura.

  • En el recto o en la frente: 100,4 °F (38 °C) o más alta

  • En la axila: 99 °F (37,2 °C) o más alta

Medición de temperatura en un niño de 3 a 36 meses (3 años):

  • En el recto, la frente o el oído: 102 °F (38,9 °C) o más alta

  • En la axila: 101 °F (38,3 °C) o más alta

Llame al proveedor de atención médica en los siguientes casos:

  • Picos de fiebre reiterados de 104 °F (40 °C) o superior en un niño de cualquier edad

  • Fiebre de 100,4 °F o superior en un bebé de menos de 3 meses

  • Fiebre que dura más de 24 horas en un niño menor de 2 años

  • Fiebre que dura 3 días en un niño de 2 años o más

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